La causal salud como excepción al delito del aborto se funda, entre otros, en la protección del derecho a la salud de las mujeres, el cual, a su vez, se encuentra estrechamente ligado a otros derechos, tales como el derecho a la vida, a la integridad personal, a la autonomía, a la privacidad y a la intimidad. Por esta razón, al aplicar la causal salud para permitir la interrupción del embarazo, lo que está en juego es la protección de todos estos derechos. La causal salud debe, por consiguiente, interpretarse teniendo en cuenta los instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos que consagran el derecho a la salud y los otros derechos mencionados.
Este texto tiene por objeto contribuir al ejercicio ético de los profesionales de la salud involucrados en los procesos de interrupción legal del embarazo, particularmente cuando se trata de establecer si la salud o la vida de una mujer están en riesgo, es decir, cuando se trata de aplicar la causal salud.
Consta de cuatro partes. La primera es una descripción del marco normativo colombiano en materia de aborto, presentada en forma sintética con el fin de ubicar a los profesionales dentro del contexto normativo que estableció en esta materia la Sentencia C-355 de 2006, mediante la cual se despenalizó el aborto en tres circunstancias específicas. La segunda presenta un marco conceptual cuyo propósito es proporcionar elementos analíticos sobre la aplicación de la causal salud. En éste se definen los aspectos claves sobre cómo debería aplicarse la causal dentro de un marco de derechos humanos, y sirve como referente para analizar, en cada uno de los casos concretos, cómo fue efectivamente aplicada. Este marco conceptual en su totalidad se basa en el libro Causal salud, interrupción legal del embarazo, ética y derechos humanos2 y, por ello, se resaltan únicamente los elementos más esenciales, incluyendo referencias que permitan hacer búsquedas más detalladas sobre cada uno de los temas del libro.
La tercera es un análisis de nueve «casos reales» de mujeres que buscaron la interrupción voluntaria de embarazos (IVE),3 los cuales afectaban de diferentes maneras alguna dimensión de su salud; en lugar de que les fuera interrumpida en forma oportuna la gestación, debieron enfrentar diversos obstáculos para el acceso a los servicios requeridos. Si bien el análisis se basa en las situaciones fácticas planteadas en cada uno de estos casos, todos ellos corresponden a procesos decididos en los tribunales colombianos o en otros tribunales latinoamericanos con contextos muy similares al colombiano. El análisis busca revisar los hechos del caso a la luz de los elementos descritos en el marco conceptual, para proponer una resolución del mismo aplicando la causal salud en un marco de derechos.
Al leerlos, algunos profesionales podrán sentir o pensar que se trata de casos «dramáticos y raros» pero, justamente, lo que debe llevarnos a la reflexión es que estos casos tan dramáticos hayan podido significar para las mujeres que los vivieron una enorme falta de protección de sus derechos, que hayan introducción implicado tantas barreras y, por último, que pese a las condiciones en que se encontraban y al riesgo para su salud, estas mujeres se hayan visto obligadas a continuar forzadamente con su embarazo. La pregunta que debe inquietarnos es la siguiente: si estos son casos «dramáticos», y los profesionales niegan la aplicación de la causal salud, ¿qué puede estar pasando con otras mujeres cuya salud no esté afectada de forma tan grave? ¿Es necesario llegar al punto de poner en riesgo su vida y, aún así, no ser atendidas? ¿Cómo orientar los servicios a la protección de los derechos para todas las mujeres?
Situarse en estos dos niveles —uno abstracto en el marco conceptual y uno concreto en el análisis de casos— permite, más allá de describir los hechos presentados en los casos, hacer un análisis de las soluciones que respetan el marco de derechos humanos, las soluciones que se apartan de él, determinar los derechos que están siendo vulnerados en una situación específica, y las herramientas que pueden utilizarse para analizar el caso, entre otros. Adicionalmente, permitirá establecer en qué medida la solución del caso se aproximó o se alejó de un marco de derechos humanos. Dicho en otras palabras, el marco de derechos humanos debe servir como herramienta para la resolución de los casos de causal salud que enfrentan diariamente los profesionales, toda vez que explica los contenidos y alcances del derecho a la salud y los demás derechos que, en conexión con este último, pueden verse afectados si no se interrumpe oportunamente un embarazo por esta causal.
La cuarta parte contiene las conclusiones más pertinentes de los casos analizados, así como algunas recomendaciones para avanzar en una adecuada y más eficiente aplicación de la causal salud.
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